Una oficina de patentes es un organismo gubernamental responsable de aprobar o denegar cualquier solicitud de patente. Una aprobada por la oficina, al solicitante se le otorga el derecho exclusivo de hacer, usar o vender la invención por un período de tiempo determinado.

Las Oficinas de Registro de Patentes y Marcas son Organismos Públicos, muchos de ellos totalmente autónomos, responsables del registro de las diferentes modalidades de Propiedad Industrial e Intelectual, es decir, realiza el registro de Marcas, Patentes, Modelos de Utilidad, Diseños, Modelos y Dibujos Industriales.

La gestión de la propiedad industrial viene por tanto ejercida por estas entidades y cada país tiene su específica oficina; en el caso de España, es la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) organismo autónomo adscrito a la Subsecretaría de Industria, Turismo y Comercio.

Muchas oficinas de patentes han designado un proceso específico para la presentación de patentes. En general, el solicitante debe buscar primero en una base de datos de registros de patentes para determinar si otra persona ya ha patentado su invención. Si la invención no ha sido patentada, el solicitante puede presentar una solicitud en la oficina. La oficina emprenderá una tramitación de patentes, durante la cual determinará si la patente será otorgada o denegada.

A este propósito, es posible consultar a través del sito de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) un directorio de todas las oficinas de marcas y patentes existentes a nivel internacional.

Si se deniega la patente, el solicitante generalmente tiene derecho a apelar la decisión. El solicitante normalmente es responsable de pagar las tarifas asociadas con el proceso de solicitud. La oficina de patentes también puede cobrar tarifas por mantener o renovar una patente.

Además de aprobar patentes, una oficina de patentes publica y distribuye información relacionada con las patentes y registra los casos en los que un titular de la patente asigna su invención a otra persona o entidad. También sirve como custodio oficial de registros. En esta capacidad, puede conservar una base de datos de registros nacionales e internacionales. Además, una oficina de patentes generalmente proporciona al público la posibilidad de buscar e inspeccionar las patentes que ya están registradas.

Funciones de una oficina de patentes

La principal función de las diferentes Oficinas de Patentes y Marcas es la de recepción, tramitación, protección y gestión de los derechos de Propiedad Industrial e Intelectual, siendo sus funciones entre otras:

  • Provisión de asesoramiento sobre servicios y políticas legislativas en materia de propiedad industrial e intelectual
  • Registro de marcas nacionales e internacionales
  • Registro de patentes modelos de utilidad y diseños industriales
  • Patentes europeas
  • Traducción de reivindicaciones, transcripciones, anotaciones, etc.
  • Además, muchas oficinas de marcas y patentes permiten aprovechar de las ventajas del procedimiento de solicitud de marcas, patentes, etc. por vía telemática.

Las patentes y las marcas son activos para las empresas que cada vez cobran más valor; son los activos intangibles que cada vez pesan más en los balances de las empresas, aunque muchas de ellas no los tengan debidamente valuados.

Aunque los trámites para presentar solicitudes están prácticamente automatizados, es de vital importancia contar con unos profesionales que puedan asesorar y vigilar en todo momento el expediente en cuestión.

Desde Asesoidea te recomendamos asesoramiento profesional en cada caso para realizar el procedimiento con las mejores garantías.